febrero 16, 2009

Novela sin nombre todavia: 2da Parte.

Una mañana, se encontraron en la Iglesia. En realidad, se veían en la iglesia todos los domingos.
- ¡Rose!-la saludó-. ¿Como estás esta mañana?
David lucía sonriente, y el brillo característico de sus ojos estaba más intento ésa mañana. Rose no pudo evitar devolverle la sonrisa.
- Muy bien. Gracias, David-ella siempre se mostraba de lo más educada, pero indiferente-. ¿Como estás tú, esta mañana?
- Mejor imposible-se metió las manos en los bolsillos, señal de nerviosismo-. Es un bonito día, ¿no crees?
- Si. Este día, muy soleado. Un bonito regalo de Dios. Espero que se mantenga así el resto de día.
- ¡cuanta razón tienes!-exclamó David.
Rose no pudo evitar sonreír. Le gustaba que le dijeran que tenía razón.
- ¿Sabes?-indagó David-. Mi padre me ha enseñado de qué va la prédica hoy. Seguro te gustará.
- Muy seguramente-dijo Rose, asintiendo.
David desviaba la mirada de vez en cuando para pensar en algo más que decirle. Él quería romper el hielo.
- Llegaste temprano hoy-fue lo siguiente que dijo.
- Si-coincidió Rose con él-. Como todas las semanas.
Rose empezó a extrañarse un poco.
- David...-se armó-, ¿Qué intentas hacer?
- Este...trato de ser amigable contigo, ya que no veo a nadie más siéndolo-sus palabras tomaron el sentido equivocado, no era eso exactamente lo que quería expresar.
Rose lo miró de una manera que no supo interpretar.
- ¿Qué quieres decir con eso?-claramente, ella exigía una explicación.
- Nada en particular, si te soy sincero, Rose-trató de explicar, ó inventar-. Solo trataba de ser amable contigo, al igual que con todos.
¡sí que sabía tapar lo que hacía! Casi un experto.
- Si...bueno, gracias por ser tan amable conmigo, David-le dijo, un poco dolida aunque no lo reflejaba-. Es muy...,bueno, amable de tu parte.
Entonces, con bastante orgullo, entró al templo, dejándolo solo en la puerta; mirándola mientras se iba.
No pasó un minuto de su conversación cuando ya había unas tres chicas hablándole.
- Hola, David-decía una.
- Hola-contestaba él, sin mucho interés. Seguía viendo a Rose.
- ¿Como has estado?-preguntó la otra.
- He estado mejor, pero gracias por preguntar-siempre era amable con todos.
- Ah. Te entiendo...-comenzaba a decir la otra.
- Oigan chicas,ya predica va a empezar. Debo ir dentro-ésa era la única vez que había querido zafarse con desesperación.
- Por supuesto-dijeron las tres, al unísono.
- Nos vemos.
Muy seguramente, no escucharon las últimas palabras de David.
En cuanto entró y se vio a la salvo de sus admiradoras, buscó un sitio donde ubicarse. Para su suerte, ambos al lado de Rose estaban vacíos. Cabe decir que él no la buscaba porque le atrajera, sino por él sabía que podía encontrar en ella una buena amiga que no se imaginara la vida entera con él: desde el noviazgo, pasando por la estación del matrimonio, mirando por la ventanilla de los hijos y hasta la muerte.
- ¿Te molesta si me siento aquí?-le preguntó,cuando estuvo suficientemente cerca de ella.
- Es una iglesia libre. Puedes sentarte donde te plazca-fue su respuesta-. Lo que me preocupa un poco es tu club de admiradoras. No quiero que me asesinen.
David rió.
- No es broma-le aseguró Rose.
- Si me aseguro de que no te harán daño...¿puedo sentarme aquí?-ahí. Justo ahí estaba el dejo de picardía del muchacho.
David lucía su sonrisa. Eso era algo que Rose no podía negar: su sonrisa era realmente encantadora. Era real. Llena de sincera alegría y como si escondiera algo. Misteriosa, al igual que su mirada, pero muy hermosa.
- Si. Supongo que si, pero...
- ¿me demandarás si algo te pasa?-completó él.
- No suena a que me creas capaz.
- Eso es porque no lo hago-contestó él, sin pensarlo.
- Ya veremos-fue la respuesta de Rose.
La prédica de ése domingo no fue muy larga. O el tiempo pasó muy rápido. Fue sobre la responsabilidad. Los jóvenes la disfrutaron.
- ¡David!-esa era Lila.
- Suerte con eso-bromeó Rose, dejándolo atrás.
David no entendió del todo.
- No...¡Rose!-la llamó. La chica volteó. Iba riéndose-. Lila-dijo, con resignación.
- ¡Hola, David!-saludó Lila.
Esperó una respuesta por parte de David, pero al ver que no fue así, añadió:
- ¿Como has estado?
- Bien. Gracias a Dios-sonrió.
Cabe decir que cuando lo hizo, Lila, hipotéticamente, se derritió frente a él. Luego volvió en sí, y notó que David seguía mirando a Rose.
Lila suspiró, un poco dolida.
- ¿Seguro que estás bien?-David no respondió- ¿David?
- ¿Si?
- ¿Seguro que te encuentras bien?-repitió.
- Eh...si, claro-le aseguró-. Mi saludo está perfectamente, gracias.
Lila comprendió. No era una chica estúpida. No le dijo la verdad, pero sin mentir.
- ¿De salud?-David asintió.
- Si. Perfecto.
- ¿Del resto?-inquirió Lila
- El resto...¿de qué?-David no entendió.
- Tu sabes...todo. La pregunta abarca todo.
- Ah...claro-sonrió, de nuevo-. No me quejo.
Lila se mordió el labio inferior y asentía, con la cabeza baja.
Creo que así está bien...:D
BENDICIONES!

febrero 13, 2009

Salmo 29:10-11

"Jehová preside del diluvio,
Y se sienta Jehová como rey para
siempre.
Jehová dará poder a su pueblo;
Jehová bedicirá a su pueblo con paz"

"Paz verdadera"


"¿A quien no le gustaria perderse en el rincon mas remoto de la tranquilidad?. ¿A quien no le gustaria poder disfrutar de una soledad silenciosa, tranquila? Sentir el viento en el rostro, alborotando todo el cabello. Acariciando con suaves roces las mejillas. Escuchar a los pajarillos decirse palabras de amor con sus cantos. Estar tan callados y en paz, qu incluso podamos escuchar la voz de Dios, en una de sus mas magnificas obras. Ver todo como es. Natural. Ver un mundo real, sin mentiras. Disfrutar de un espacio desolado, tranquilo...verde. Escuchar el sonido de un riachuelo corriendo, mientras el agua va golpeando las piedras...un momento para pensar y sentirsea gusto. Un momento para estar sentado en el medio del alma del mundo".
jejeje espero q les guste eso.

P.D: todo lo que escribo, no lo han leido antes. Es porque es mio, de mi autoria. Si van a usarlo, pueden hacerlo. Pero notifiquen antes, para que no haya problemas...y den credito.
byee!!!
Dios los bendigaa!!!



febrero 12, 2009

Proyecto sin nombre, todavía.

David era un niño, o, mejor dicho, un muchacho, que traía a todas las chicas muertas por él.
Es una extraña manera de comenzar una historia, pero así es como esta, en particular, comienza:
David representaba en su cuadra lo que nadie era: pícaro, un poco romático, si cabe resaltar, eincreiblemente guapo para la mayoría de las chicas.
Casi todas morían por él. Casi.
Además, tenía una facultad que enloquecía a las chicas su cuadra, y algunas otras: era un muchacho cristiano. Desde que nació lo era, pues así lo habían criado y él estaba feliz con eso. Cabe resaltar que muchas de las chicas no compartían sus creencías, pero era bastante obvio que alguien con los principios que le inculcaron a él, era alguien que sabía respetar y que tenía moral, a diferencia de muchos de los jóvenes que vivían ahí, o que rondaban el lugar.
A David no le importaba demasiado toda la atención que recibía por parte de las muchachas, sino la que no recibía de una en particular. Mientras las chicas trataban de entablar una conversación con él, ella pasaba y su mirada automáticamente la seguía. No lo mostraba demasiado cuando estaba cerca de ella , pero cuando ella no podía verlo, más de una se iba con el corazón roto, por su reacción.
- ¿Has notado como te mira David?-le dijo una de las muchachas resentidas a Rose, así se llamaba, un día-. Es tan...
- Lila...-era el nombre de la muchacha- No me importa. David me mira, como mira a todas las demás-le aseguró.
Pero, de todas formas, Lila quizo comprobar algo: si tenía chance alguno con David.
- ¿A ti no...?
- No, Dalila-la llamó por su nombre completo. Solía hacerlo cuando estaba frustrada o molesta-. Yo, no. Me considero diferente.
Lila Bufó.
- ¿Qué?-exigió saber Rose.
- ¿Diferente? -repitió Lila.
- Lo suficiente como para no interesarme en él-espetó con dureza, en respuesta.
Lila la miró inquisitiva, ¿Era cierto lo que estaba diciendo?, ¿O mentía, y el realidad si sentía atracción hacia David?
- Vamos, Rose. ¿Ni un poquito? -la presionó.
- No, Dalila. Ni un poquito-la última frase la pronunció lentamente, como si creyese que no entendería.
- Y...¿eres su amiga?-quizo saber Lila, ahora que estaba segura que Rose no estaba interesada en David. Así que no importaba mucho si él estaba interesado en ella, pues a Rose le daba igual.
Rose la miró, un poco intrigada por el tono que utilizó al formularla.
- Eh...te responderé solo por pura curiosidad-advirtió-. Hemos cruzado un par de palabras en repetidas ocaciones.
- Entonces, si.
Rose se encogió de hombros, y dijo:
- Si eso es lo que amistad significa para ti...
- Es decir..., si-continuó Lila.
Rose se encogió de hombros una vez más. Entonces, se alejó. Le gustaba dejar a las admiradoras de David en aquel estado de duda.
- ¿Qué les parece tan atractivo sobre él?
Esa era la pregunta que se hacía constantemente.
Bueno, quizás era la tez blanca que ella también poseía, junto con el rubor de sus mejillas que jamás desaparecía, ó quizás sus ojos marrón claro, con ese brillo dulce y pícaro que escondían, ó los labios rojos con los que contaba, esos llamaban mucho la atención; ó el cabello liso y despeinado, color castaño claro...
O simplemente el porte de modelo.
De su rostro emanaba dulzura y picardía.
un misterio, eso era lo que David representaba.

Un proyecto sin finalizar...

“Taylor, una chica con un estilo de vida algo difícil, con padres ausentes de por vida, y la única persona que tiene en el mundo es su hermano mayor, Tyler.Él se dedica a la caza de monstruos que asechan en la ciudad, y que, aunque ella no se de cuenta, divagan cerca de su hermana.Taylor, en el colegio, es una chica bastante solitaria. Aunque, algunas cosas a las que está tan acostumbrada, puesto que siempre es lo mismo, una especie de rutina, están a punto de cambiar junto con la llegada de un misterioso alumno nuevo en su curso, Dimitri.El tener varias cosas en común, como por ejemplo: ambos siempre están solos en el colegio, lleva a Taylor a tomar la decisión de acercarse un poco a él, obteniendo como resultado: intentos fallidos.Una historia de amor, aventura y misterio.Enamoramiento involuntario por ambas partes, muchos obstáculos que superar y un secreto que puede llegar a cambiar muchas cosas…”

Para mi mala suerte, la novela se me borro de la computadora, cuando estaba escribiendo el 5to capítulo...quizás la suba hasta donde la tengo, quién sabe. :D

El Último Beso.

Anabella, de apenas 16 años, padece una rara enfermedad terminal.
Amor, sueños...y un solo deseo:
Que su primer y último beso sea del chico de quién está enamorada.
Jared, en los escasos dos meses de vida restantes que le quedaban a Anabella, llega a conocerla.
Sin remedio alguno, se enamora de ella.

Dos adolescentes, luchando para salvar su amor, salvando la vida de ella.

La Fe puesta en Dios y las ganas de estar con la persona que se ama pueden hacer mucho...

Bienvenida...!

Bienvenidos, y bienvenidas a tod@s. Antes que nada, Dios los bendiga.
Quiero agradecer que se tomen un tiempo para pasar por mi blog, que esta recien creado, por cierto.
No soy la más grande las escritoras. Ni siquiera sé si se me pueda denominar con ese término. Quiero decir, aún me falta 1 año y medio para empezar la universidad, que no estoy muy decidida en ese aspecto todavía. Pero si hay algo que me gusta es tomar un lápiz y un papel. Dejar que mi muñeca de deslice sobre la hoja, escribiendo palabras que yo leeré después. También, me gusta mostrar mis creaciones, por darles un nombre, que me den opiniones, tanto buenas como malas. No me importa demasiado lo que piensen de mí. Pero si es para mejorar, todo es bienvenido.
No me queda más que desearles que disfruten de lo que leerán aquí.

Una vez más, les doy la bienvenidad. E infinitas gracias.